Pilar Gassent ,¿Por qué odian a las mujeres?
"Si para los violadores piden castración química, para las abortistas ¡esterilización!".
La propuesta, colgada en la plataforma de Facebook creada en defensa del arzobispo, es una de las más extremas que allí podemos encontrar. Pero el resto de los comentarios no le van a la zaga en lo que se refiere a su pertinaz intento de desacreditar la lucha de las mujeres por sus derechos.
Hay un denominador común en todas ellas: el ataque al feminismo, que oscila entre su ridiculización y su demonización como supuesto origen de transtornos que van de lo conspirativo a lo psicótico.
A grupos feministas se les atribuye la creación de la primera plataforma de Facebook que pide que Javier Martínez responda ante la Justicia del amparo y justificación que ha prestado a la violencia de género.
Además de no ser cierto, el término feminista se utiliza en estos casos con toda la carga negativa que tradicionalmente le han otorgado los 'machistas', hombres y mujeres, para defender sus privilegios respecto a lo que perciben, y con razón, como una amenaza.
Un ejemplo es este post:: "Las feministas con sus pensamientos abruptos quieren contaminar así la buena conciencia de las muchas mujeres que todavía consideran la maternidad como plenitud de la condición femenina.
Quienes están arruinando la sociedad? las mujeres que por su liberación sin sentido llevan consigo la des...trucción masiva de las familias, como células básicas de la sociedad".
Para responder a la autora de esta 'perla', es muy recomendable la lectura del artículo que Amparo Rubiales, profesora de Universidad, abogada y consejera de Estado, publica este viernes en El País bajo el título El neomachismo y del que extraemos esta parrafada: Los neomachistas equiparan el feminismo con el machismo, tratando de crear confusión en algo que no puede tenerlo, porque pretenden cosas opuestas: éste la primacía del varón y aquél la igualdad entre mujeres y hombres.
La diferencia es tan grande que no merecería la pena ni explicitarla, a no ser porque el neomachismo intenta confundir, para poder mantener mejor sus nuevas posiciones, encaminadas, como siempre, a cuestionar los derechos de las mujeres, su autonomía y la independencia ganada. No cuestionan, dicen, la igualdad, pero sí las consecuencias de su ejercicio; están en contra de la violencia de género pero manifiestan con reiteración, por ejemplo, que hay demasiados casos de denuncias falsas, sin añadir que, si así fuera, se estaría cometiendo un delito que hay que denunciar, como en cualquier otro caso.
Hay algún juez que da miedo por las cosas que dice -no quiero ni nombrarlo porque es lo que le gustaría-, pero existen, desgraciadamente, demasiados -también alguna mujer- teóricos del neomachismo que surgen diariamente y que tenemos que desenmascarar como hicimos con los machistas.
Rubiales se refiere al juez de Sevilla que dijo que "miles de hombres son detenidos por denuncias falsas" a la luz de una normativa inspirada en la "dictadura" del "feminismo radical". Una leve alusión al caso, en un artículo que en realidad hablaba de la sentencia de otro juez condenando a dos periodistas por informar y de sus consideraciones sobre Internet, produjo en nuevatribuna.es una sucesión de airados comentarios de hombres que narraban peripecias personales, todas ellas desafortunas, en sus relaciones de pareja.
Ello demuestra que estamos aún muy lejos de integrar en la conciencia colectiva el convencimiento de que la violencia contra las mujeres es un cáncer social que hay que extirpar y de que en esa tarea es inadmisible cualquier comentario que simplemente intente comprenderla.
Partiendo de esa idea, la desaforada cruzada contra el aborto que han emprendido la derecha y la iglesia católica está produciendo engendros como este otro comentario en Facebook:
Es la nueva ley del aborto la causante de que los hombres no tengan inconveniente en abusar de mujeres, niñas o adolescentes.
En este caso, es un 'civil' quien lo hace, pero sin duda alentado por los mensajes que recibe de sus guías espirituales, sacerdotes que además ocupan un lugar destacado en la jerarquía de la iglesia. El poder que les otorga la presunción de que están "en posesión de la verdad" y con la que se presentan antes sus fieles, hace aún más repugnantes las declaraciones que denigran a las mujeres y que demuestran tanto desprecio hacia su integridad física y mental.
Volviendo a Lourdes Rico, nos sumamos a la petición con la que cerraba su comentario: "Basta ya de impunidad por vestir sotana".
FUENTE:
http://www.nuevatribuna.es/noticia.asp?ref=26400
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Niñ@s entre 6 y 12 años de Leganés dibujan el calendario municipal 2010

(Pincha el dibujo, para ver el calendario)
Con motivo del I Certamen de Dibujo Infantil -organizado por la delegación de la Mujer del Ayuntamiento de Leganés en colaboración con Legacom Comunicación- se han incluido 22 dibujos realizados por niñ@s de 6 a 12 años en el calendario de 2010 y que aluden al tema de la igualdad entre hombres y mujeres y la concilicación en la vida familiar o el cuidado de los hij@s.
Legacom Comunicación, en colaboración con el área de Igualdad del Ayuntamiento de Leganés, convocaron en 2009 el primer certamen de dibujo infantil sobre “Igualdad y Conciliación”.
En esta primera edición del concurso, se presentaron 22 dibujos de niños y niñas de entre 6 y 12 años que se han incluido en el calendario de 2010.
Cada uno de los 12 mejores diseños aparece en uno de los doce meses del año; mientras que los 10 restantes ilustran la portada del almanaque.
Con los pobres de la tierra, Vicente Romero
La noticia, pese a su fondo amargo y escandaloso, no ha sido publicada. El arzobispado prefiere que no se airee su decisión de abandonar a los más necesitados en Vallecas.
A Caritas también le conviene silenciar una medida que daña gravemente su imagen. Y los sacerdotes de San Carlos Borromeo desean evitar otro enfrentamiento con la jerarquía eclesiástica.
Recordemos que dos años y medio atrás, el cardenal Rouco Varela pretendió acabar con las actividades sociales de la parroquia vallecana, acusada públicamente de prácticas litúrgicas tan irregulares como dar la comunión utilizando el pan dulce (rosquillas, llegaron a decir) elaborado por mujeres del vecindario.
Una enorme reacción popular impidió el cierre del templo. Finalmente Rouco se limitó a degradar la parroquia al rango inferior de capellanía, tras pactar con sus curas --en una visita nocturna-- el dejarlos en paz a cambio de que mantuvieran un discreto silencio.
Y ahora ha ordenado que Caritas Madrid les retire las hojas de caridad. ¿Motivo oficial? La iglesia de San Carlos Borromeo perdió la facultad de distribuir ayudas diocesanas entre sus feligreses cuando dejó de ser parroquia, aunque nunca hubiera funcionado como tal sino como centro contra la exclusión social.
No puedo decir que la posición de Caritas Madrid me haya sorprendido. Al contrario, resulta coherente.
Y eso es lo peor. Porque no se trata de una torpeza, ni siquiera de una negligencia como la cometida al cerrar por vacaciones de verano su albergue junto al Senado, privando de cama y comida a su numerosa clientela de indigentes. Este caso parece una despiadada forma de castigo contra el sector más progresista de la Iglesia, mediante una patada en el culo de los pobres.
Durante años colaboré con Caritas España, especialmente cuando estuvo presidida por Pepe Sánchez Faba, un hombre tan honesto y tolerante como enérgico en la defensa de sus principios éticos.
En incontables ocasiones elogié el apoyo que Caritas brindaba, generalmente a través de los misioneros, a numerosos proyectos sociales en los rincones más empobrecidos del planeta. Incluso llegué a recomendar a los oyentes de RNE que --aunque fueran agnósticos como yo-- canalizaran a través de Caritas su ayuda para construir un mundo mejor.
Mi larga empatía con los misioneros hizo que la Conferencia Episcopal --a la que Faba denominaba el obispero-- me concediera en 1999 el premio Bravo por los supuestos valores cristianos de mi trabajo. Lo devolví en 2007 cuando Rouco puso cerco a la parroquia de San Carlos Borromeo, precisamente por los valores cristianos demostrados en su trabajo.
Había roto toda relación con Caritas España dos años antes, durante la hambruna de 2005 en Níger, tras comprobar sobre el terreno que su enviado especial --un sacerdote secularizado, encargado de evaluar las necesidades urgentes-- renunciaba a visitar Maradi, la región más castigada por la crisis, por ser zona musulmana. (Donde un misionero español, José Collado, hizo cuanto pudo sin preguntar a qué dios rezaban los hambrientos).
Menos importancia tuvo que, casi al mismo tiempo, se produjeran algunos escándalos internos, incluyendo casos de nepotismo, en la Central de Caritas. Pero fueron las gotas que colmaron mi vaso.
Caritas España presidida por un antiguo policía que hizo su carrera durante el franquismo y Caritas Madrid dirigida por un constructor inmobiliario estilo Jesús Gil y Gil, dan la imagen de una institución que humanamente ya no es lo que era pocos años atrás. Reconozco que Caritas continúa realizando tareas tan meritorias como imprescindibles. Pero basta un chorrito de mierda en un tanque de agua potable para que esta deje de ser recomendable, la bendigan o no.
http://blogs.rtve.es/vicenteromero/2010/1/5/las-verguenzas-caritas
Leer más en el Blog de Leganés :
DESDE MI VENTANA
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La violación como castigo (divino)
Acto seguido, Martínez dijo que la mujer que aborta “mata a un niño indefenso” y, por tanto, “da a los varones la licencia absoluta, sin límites, de abusar” de su cuerpo. Esto es, como la ley no se encarcela a las mujeres que ejercen su derecho a interrumpir en sus inicios un embarazo no deseado, se da “licencia absoluta” para violarlas.
Para que no pasase como una mala interpretación, con posterioridad la oficina de información de los Obispos del Sur de España de la ICAR, explicó -por escrito- que esta frase de Martínez apunta “al abuso que la mujer comete primero con su cuerpo y con su hijo”, y que la “deslegitima” para negarse a que el hombre abuse de ella “como si fuera un objeto”. Y para que los más lelos lo entendiesen del todo, añadió: “El arzobispo se refería a que si la madre es capaz de matar a su propio hijo, el varón tiene entonces autoridad absoluta para hacer lo que quiera con ella y con su cuerpo”.
Estamos tan acostumbrados a la “yihad” permanente de la secta ICAR, que nos falta la adecuada perspectiva. Porque, objetivamente, lo que tenemos es a un tipo vestido con una larga falda, copiada de la negra “hierocaracia” que usaban los sacerdotes de Mitra, orlada por el púrpura imperial, que ostenta un cargo del imperio romano (desde Diocleciano), que se declara en huelga perpetua de sexo, y que pertenece a una organización que ha estado en guerra permanente durante dos mil años. Ese estrafalario personaje es el que proclama desde el púlpito que aquellas mujeres que, desde su particular punto de vista, “pequen” de una determinada manera, pueden ser violadas.
No hay que tomárselo a la ligera. En todas las guerras de agresión, y en los regimenes fascistas, la violación de las mujeres ha sido una práctica sistemática de intimidación del enemigo y hasta de “limpieza étnica”. Violaciones que no sólo se ejecutan con el pene, sino con pistolas y otros objetos, porque de lo que se trata no es tanto de obtener una satisfacción sexual, como de imponer la dominación y la humillación.
Nada más consecuente con el machismo repugnante que predica y practica la ICAR, en cuyas filas las mujeres son seres inferiores, contaminados, que no tienen derecho ni al más humilde cargo de sacerdote.
Pero, además, ocurre que cuando estos “eunucos de Dios” dicen semejantes barbaridades, muchos psicópatas generados por el sistemático lavado de cerebro de siglos, se las toman en serio. Y las dicen cuando miles de mujeres son castigadas físicamente, y cientos asesinadas, víctimas de la violencia machista.
Resulta fácil la indignación con el integrismo y el machismo del Talibán islámico. Es algo en lo que todos estamos de acuerdo. Pero, como dice el mismo Libro de los católicos, hay quién ve la paja en el ojo ajeno y no ve la viga en el propio.
Como víctima del catolicismo en mi infancia, todavía estoy a la espera de recibir las disculpas de esa secta, siempre subida a la chepa de los poderosos. Y a la que, muy a mi pesar, financio con mis impuestos.
Ya que no cabe esperar semejante retractación de unos fanáticos, sí cabe exigir a los poderes públicos que persigan a los que hacen apología de un delito tan grave como el “abuso sin límites” del cuerpo de las mujeres. Por cierto, también estaría bien que investigaran la pederastia en el Estado español, disimulada y protegida durante décadas por el fascismo.
Lo de Irlanda sería pecata minuta.
http://www.amecopress.net/
Teodoro Santana es miembro del Comité Central del Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias (PRCC)
Pinceladas a ritmo de "jazz" en la Carlos III de Leganés
La pintura de Amadori y la música de Domínguez se unen para crear arte de forma espontánea, instantánea y original. Durante el proceso de creación de ambas disciplinas demuestran sus puntos de coincidencia.
En esta performance, que tendrá lugar desde mañana hasta el viernes en el Auditorio de la Universidad Carlos III (Campus de Leganés) y el próximo sábado en la Sala Principal del Teatro Real, Amadori emplea ocho colores básicos.
En este espectáculo musical de arte a ritmo de jazz mientras Domínguez toca con sus músicos (el batería Marc Miralta y el contrabajo Mario Rossy), Amadori responde a los estímulos sonoros en un gran lienzo blanco. El pianista también se deja influenciar por el trabajo del pintor, tanto que, según Domínguez, un 80% de su concierto será improvisado.
La action painting o pintura de acción, que inspiró el título de este espectáculo, surgió en Estados Unidos en 1940 como una técnica dentro del movimiento Expresionismo Abstracto. El carácter predominante de la técnica es el gesto o el movimiento automático de pintar, que refleja cómo se siente el artista.
Fuente:
http://www.elpais.com/articulo/cultura/Pinceladas/ritmo/jazz/elpepucul/20100112elpepucul_4/Tes
Ver Video:
Cuando la música inspira a la pintura